Guía completa sobre golpe de calor en perros y gatos: por qué ocurre, señales de alarma, quiénes tienen más riesgo y medidas de prevención para un verano seguro.
Por María de los Ángeles Pirola — Veterinaria, Diplomada en Cuidados Paliativos
Con la llegada del calor, muchas familias de El Legado nos preguntaron por un tema que nos preocupa cada año: los golpes de calor. Si bien vamos a profundizarlo en noviembre dentro de la comunidad, quisimos adelantar esta guía con lo esencial que toda familia debería saber antes de que arranque el verano.
¿Qué es un golpe de calor?
Un golpe de calor ocurre cuando el cuerpo de nuestro perro o gato no logra regular su temperatura interna, y esta sube a niveles peligrosos. A diferencia de nosotros, que transpiramos por toda la piel, ellos cuentan con mecanismos mucho más limitados para eliminar el exceso de calor.
Cómo elimina calor cada especie
En el perro, la principal herramienta es el jadeo: al respirar rápido y con la boca abierta, el aire pasa por la lengua, la boca y las vías respiratorias, y la humedad presente ahí se evapora, llevándose calor con ella.
En el gato, el proceso es distinto: se acicala cubriéndose de saliva, que al evaporarse ayuda a bajar su temperatura corporal; busca superficies frescas donde recostarse; y puede jadear, aunque con mucha menos frecuencia que el perro.
Señales de alarma que no hay que dejar pasar
Jadeo excesivo, encías o lengua muy enrojecidas, babeo espeso, debilidad, desorientación y vómitos son señales de una urgencia real. Ante estos síntomas, hay que bajar la temperatura de forma gradual y acudir al veterinario de inmediato.
Quiénes tienen mayor riesgo
Las razas braquicéfalas, los cachorros, los adultos mayores, los animales con sobrepeso y los pelajes oscuros o densos requieren cuidados extra. Si tu compañero ya está transitando su etapa de madurez, te puede servir además nuestra guía sobre cómo acompañar el envejecimiento de tu perro o gato, con más herramientas para esta etapa.
Medidas de prevención
- Pasear en las horas más frescas del día
- Agua fresca siempre disponible, en varios puntos de la casa
- Sombra y buena ventilación — nunca en autos ni balcones sin sombra
- Toallas húmedas o una pileta baja para refrescarse
- En gatos, cuidado especial con terrazas con sol directo
Un truco simple: apoyá el dorso de tu mano en el asfalto durante 7 segundos. Si no podés sostenerla ahí por el calor, tampoco es seguro para las patas de tu perro.
Un mito a desterrar
No se recomienda rapar completamente a los perros de pelo doble capa. El pelaje también cumple una función protectora frente al sol.
Este es solo un adelanto de todo lo que vamos a profundizar en noviembre dentro de El Legado, nuestra comunidad mensual para familias con perros y gatos de más de 7 años. Si te interesa sumarte, podés conocer más acá.
María de los Ángeles Pirola es veterinaria, diplomada en Cuidados Paliativos por Pallium, y referente del área Pallium Vet. Es egresada de la UNICEN y creadora del Método ANTU. Trabaja para llevar los cuidados paliativos veterinarios a más familias, profesionales e instituciones de Argentina y la región.




