Por María de los Ángeles Pirola – Veterinaria, Diplomada en Cuidados Paliativos
Para Amore, que me llevó a los cuidados paliativos.
Hoy, 10 de octubre, es el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, y quiero contarte una historia de amor. Se llamaba Amore.
Hace cuarenta días dejó este plano. No se me ocurre mejor manera de honrar esta fecha que contarte quién fue y todo lo que me enseñó.
De una cadena a una familia
Amore empezó su vida atada a una cadena, en una chacra, donde fue maltratada.
Cuando llegó a nuestra vida, llegó triste, como una sombra. Con miedos y con desconfianza. Y de a poco, con tiempo y sin apuro, se dejó amar y cuidar. Recuperó la confianza en los seres humanos.
Los últimos siete años de su vida los vivió con nosotros, como parte de una familia multiespecie.
Una perra a la que le encantaba aprender
A Amore le gustaba aprender. Juntas hicimos más de 15 cursos y formaciones en educación canina e intervenciones asistidas con perros, y se convirtió en una gran perra de intervenciones asistidas con animales.
Las intervenciones asistidas son encuentros guiados, con objetivos educativos o de bienestar, en los que un animal preparado y cuidado forma parte del espacio. Amore era, sobre todo, presencia.
Más de 1.200 niños
Recorrimos escuelas y ámbitos educativos. A lo largo de los años compartió sus intervenciones con más de 1.200 niños y con sus docentes. La perra que había conocido la cadena terminó siendo, para muchos chicos, una maestra de ternura.
Una compañera en el final de la vida de otros
Amore también acompañó a los huéspedes de Casa Betania, la casa de la Fundación Solatium Patagonia, personas que transitaban el final de su vida. Y les dio mucho amor a los voluntarios que sostienen ese lugar cada día.
Ahí entendí algo que ninguna guía me había mostrado: que a veces no hace falta hacer, decir ni resolver nada. A veces alcanza con estar, con respirar cerca, con una compañía que no pide nada a cambio.
Fue ella quien me llevó a los cuidados paliativos
Yo había estudiado. Tenía la teoría. Amore me dio la oportunidad de ponerla en práctica, de aprender con el cuerpo y con el corazón lo que ninguna guía puede enseñar.
Y después me tocó a mí acompañarla. Amore falleció en su casa, rodeada de sus seres queridos, con cuidados paliativos sosteniendo su vida y su bienestar hasta el último suspiro.
Por ella entendí lo que sostengo hoy en cada consulta: los cuidados paliativos no son el final de una historia de amor. Son la parte donde el amor se vuelve más presente.
Lo que aprendí con Pallium Latinoamérica
Amore me llevó a los cuidados paliativos. Y para sostener ese camino con rigor necesitaba formarme.
Me formé con Pallium Latinoamérica, una organización argentina sin fines de lucro dedicada a impulsar la mejor asistencia en cuidados paliativos. Esa formación mejoró mi práctica diaria como veterinaria. Me dio herramientas, un lenguaje y una mirada que hoy llevo a cada consulta.
Valoro muchísimo que esta mirada, nacida en el cuidado de las personas, tenga la generosidad de enseñarse a quienes acompañamos a otros seres. Gracias a ese puente, lo que aprendí de la medicina paliativa humana hoy se traduce en dignidad y confort para perros y gatos.
¿Qué son los cuidados paliativos veterinarios?
Son un acompañamiento integral para perros y gatos que viven con una enfermedad grave o avanzada, o que están en la etapa final de su vida. Buscan aliviar el dolor, proteger el confort y la dignidad, y sostener a la familia.
Nacieron en la medicina humana, de la mano de Cicely Saunders, y hoy cuentan con guías internacionales como las de la IAAHPC (la Asociación Internacional de Cuidados Paliativos y Hospicio Animal). Si querés profundizar, escribí sobre esto en Cuidados Paliativos Veterinarios: qué son y por qué ya existen en Argentina.
Si querés leer cómo miro la despedida, te invito a leer Morir para principiantes. Si tu compañero está en una etapa mayor, puede ayudarte Envejecer no es el final: cómo acompañar a tu perro o gato en sus años dorados. Y para conocer la mirada que sostiene todo esto, está Mi Manifiesto.
Gracias
Gracias a Casa Betania y a la Fundación Solatium Patagonia por la confianza y por el espacio que nos permitieron encarnar con amor este camino.
Gracias a Pallium Latinoamérica por la formación que mejoró mi práctica diaria y por enseñar que cuidar también es una ciencia.
Gracias a los niños y a los docentes que abrieron sus puertas y su corazón. Gracias a los voluntarios. Y gracias a cada persona que le regaló una caricia.
Gracias, Amore. Por la cadena que dejaste atrás y por todo el amor que diste. Seguís en cada consulta, en cada familia que acompaño y en cada gesto de cuidado.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el Día Mundial de los Cuidados Paliativos?
Se celebra cada año en octubre. En 2026 es el sábado 10 de octubre. Es un día para visibilizar el cuidado que busca aliviar el sufrimiento y sostener la calidad de vida cuando la cura ya no es posible.
¿Qué son las intervenciones asistidas con animales?
Son encuentros planificados, en ámbitos educativos, de salud o de acompañamiento, en los que un animal preparado y cuidado participa para favorecer el bienestar, el aprendizaje y el vínculo de las personas.
¿Los cuidados paliativos también existen para perros y gatos?
Sí. Los cuidados paliativos veterinarios acompañan a perros y gatos con enfermedades avanzadas, aliviando el dolor y cuidando su confort, y también sostienen a sus familias.
No tenés que atravesarlo sola o solo
Si tu perro o tu gato está transitando una enfermedad o una etapa final, estoy formada para acompañarlos, a vos y a él. Amore me lo enseñó.
Agendá una Consulta de Cuidados Paliativos (online o presencial) y armamos juntos una hoja de ruta.




